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10 sept. 2008


Viva la Vida, con Coldplay



Otro año más, como aquel Noviembre del 2005, Chris Martin y sus fieles escuderos ofrecían en el fastuoso Palacio de deportes de Madrid otro alarde de talento, luces, sonido y sorpresas...

Pasaban las 21.30 del domingo 07 de Septiembre cuando las luces se apagaban y el griterío anunciaba que los cuatro caballeros ingleses iban a hacer acto de presencia. Con una enorme bola iluminada en lo alto del centro de la pista y tras un translúcido velo negro que poco a poco se elevaba y dejaba al descubierto la imagen del cuadro de Lacroix, La libertad guiando al pueblo, que adorna la portada de su nuevo disco "VIVA LA VIDA or death and all his friends", daba comienzo el espectáculo.


Un Palacio a rebosar, daba la bienvenida a uno de los conciertos más esperados del año, con una ovación cerrada que presagiaba una gran noche y un gran concierto, tarareando las notas de un conocido vals que daban pie a
Life in Technicolor. El velo ascendía y Coldplay subía al cielo de Madrid.

El de domingo, fue un concierto para recordar. En él, se repasó prácticamente su último disco al completo y recordaron éxitos que apuntan a clásicos como Clocks, Fix You, In my place o la siempre esperada Yellow.

Un montante espectacular donde cada canción tenía su propio juego de luces que aparecían y desaparecían constantemente. Esas luces eran acompañadas por un juego de esferas sobre el escenario donde se proyectaban diferentes luces e imágenes que adornaban cada tema.

Pese a algún cambio de tono repentino en la voz de Chris, el sonido era soberbio; lo que hizo notar la valía de sus acompañantes pese a que la figura destacada es su cantante. Un Chris Martin divertido y participativo, no dejó de hablar en español, retorciéndose y paseando por las pasarelas muy cercano al público. Tanto es así, que después de desaparecer tras el escenario, surgieron de la nada en el lado opuesto al escenario, en medio de una grada, para mezclarse con el público y volver a seguir tocando a escasos centímetros del alocado aforo.



Un largo concierto que se hizo corto gracias a las incontables sorpresas con las que deleitaron. Al ya mencionando momento en la grada, hubo otros no menos sorprendentes que dejaron boquiabiertos a los presentes. Momentos íntimos con Chris al piano interpretando The hardest part o Death and all his friends, u otros inesperados como el remix donde hicieron sonar de forma totalmente distinta y distorsionada God Put A Smile Upon Your Face. Pero quizá el mejor, por inesperado y espectacular, se produjo cuando interpretaban Lovers in Japan donde una lluvia de millones de mariposas de papel inundaron de color todo el espacio.



Pero tampoco se puede olvidar la revolución lograda al entonar, acompañados de QUINCE MIL voces, el estribillo de Viva la Vida, estribillo que se convertiría en himno y con el que se pediría una y otra vez, más y más. Sobran las palabras:



Cerraron el concierto regalando la deseada Yellow. Dejaban así, a un publico madrileño ansioso de más buena música, pero satisfecho no por el concierto vivido sino por el espectáculo del que fuero partícipes. Un enorme palacio de deportes, se terminó convirtiendo en un auténtico Palacio de la Música.

Ojalá no tengamos que volver a esperar otros 3 años para que estos chicos nos dejen pasmados.Sea cuando sea allí estaremos.


Para ver más fotos aquí.

Galoagui

3 comentarios:

Galita dijo...

Jooooooo, y yo me lo perdí!!! que envidia!!!!!!!

Galoagui dijo...

Tú estabas buceando! y no habrías visto nada!

... Bueno, sinceramente, te habría gustado.

La próxima!

Galita dijo...

Claro que me habría gustado, bueno, al menos pude oír un poco de Clocks...y fue genial!