Síguenos en Facebook Favorites

26 junio 2008


Día de la música, el gran día

Comienza el verano y con él llegan los festivales de música. Pantalón corto, gafas de sol, buen rollito, nueva gente y miles de horas para disfrutar de buena música. Para abrir boca el pasado fin de semana comenzó de forma espectacular. El viernes el concierto de Joan as police woman sobre el que ya habéis podido leer, y el sábado un mini-festival gratuito para celebrar el Día de la Música.

Cuatro ciudades españolas se llenan de actividades musicales simultáneamente en un solo día. Madrid, Barcelona, Valencia y Santiago nos regalarían un día de buena música independiente alejados de comercialismos y masificaciones.

Habría que destacar el escenario de Santiago con Deluxe, Quique González e Iván Ferreiro como cabeza de cartel; y el de Madrid, con Aaron Thomas, Russian Red, The Sunday drivers, Triángulo de amor Bizarro, El Guincho y The Pinker Tones. Buen cartel el madrileño, que optó por músicos españoles (excepto Aaron Thomas, pero como si lo fuese) con una clara proyección internacional.

Frente a la estación de Príncipe Pío en lo que antiguamente era la M-30 plantaron un más que aceptable escenario donde se echaba en falta alguna sombra y zona de césped. Pero allí estábamos para escuchar música, play on please! Comenzamos el festival bajo un sol abrasados con las primera notas de la guitarra de Aaron Thomas. El australiano afincado en madrid tocó canciones de su primer disco que está siendo muy bien aceptado por el público. Lástima que a esas tempranas horas no hubiese demasiada gente.

Tras Mr. Thomas, la delicia hecha persona, Russian Red. Segundo concierto al que asisto en dos días. En esta ocasión, le acompañan guitarra, bajo, bateria y piano.

En esta ocasión en un gran escenario y acompañada de más banda volvió a sorprender a propios y extraños. Era curioso comprobar la reacción de la gente que iba llegando para ver a The Sunday Drivers y quedaban con la boca abierta ante esta maravilla. Dos directos muy diferentes pero igual de frescos y sensacionales. La estrella de la noche que brilla con luz propia.

A continuación de Lourdes le tocaba a Triángulo de amor bizarro. Los definiría como ruido, pero ruido con sentido. El ruido que no es molesto, el que te hace moverte, te anima a saltar y a pasarlo bien. Ruido de potentes guitarras, batería y un bajo que cobra especial protagonismo. Su sonido me recuerda a Jesus And Mary Chain, pero con su sello personal.

Comienza a ocultarse el sol y la temperatura desciende ligeramente. Es de agradecer, el recinto comienzan a llenarse y hay que recuperar fuerzas para el concierto más esperado. Era el turno de The Sunday Drivers. Fue el concierto más multitudinario y Los Domingueros no defraudaron. Nos deleitaron con canciones de sus dos discos "Tiny Telephone" y "Little Heart Attacks". Son buenos tanto dentro como fuera del escenario. Tocando todos sus éxitos hicieron vibrar a un público que conocía cada nota y letra de sus canciones que no dejaron de corear, llegando al punto de mayor auge con "Rainbow of colors" o "Do it". Un escueto aunque muy buen concierto.

Llegado al fin del concierto de los toledanos, era el momento de ponerse a dar botes con los timbales y electrónica de El Guincho. Es sorprendente ver como alguien puede liarla con tan solo un tambor y un sampler! Un concierto totalmente atípico a la par de sorprendente.

Se hace la noche y como final de fiesta tenemos a The Pinker Tones. Tres Dj's (DJ Niño, Mister Furia y Profesor Manso) aunando piezas de cada uno dan como resultado bajo una base electrónica una mezcla muy dispar donde convergen dance, punk, rock, pop, soul, lounge y mucha psicodelia. Con el éxito S.E.X.Y.R.O.B.O.T. terminaron una noche de música que esperamos que se repita por muchos años.

Tendremos que volver a esperar al año próximo para saber si se seguirá al menos manteniendo el actual nivel del festival. Unir buena música, muy buen ambiente y buena gente
siempre es bueno. Ojalá todos los días fuesen el día de la música. Para mí, sí lo son. y más si está Russian Red.

Galoagui

Quería agradecer a
Candelilla Wax el haberme dejado utilizar sus fotos. Podéis visitar su galería aquí o comprar algunos de sus trabajos en esta otra página. Y mis poquitas fotos son estas.


Joan as polices woman vs Russian Red

Todo comienza con una nueva recomendación de Grabi. Joan as police woman visita la sala Heineknen de Madrid y no podemos perder la ocasión. Pero la verdadera razón de mi visita fue disfrutar de Lourdes y su voz. Cómo telonero actuaba Russian Red.

Una guitarra, un chelo, y Lourdes acompañada de su acústica y voz. No es necesario nada más para provocar la admiración de un público rendido a sus pies. Era la primera vez que escucha a Lourdes en directo quedando absorto por tanto talento. Llego a quedarme sin palabras...


Un rápido recorrido por el reciente disco "I love your glasses" sirvió a Lourdes para colocarla como perfecta cabeza de cartel, dejando el nivel muy alto a cualquiera que le acompañe en el escenario.

No voy a extenderme más con Russian Red pues un post en exclusiva es más que merecido.

Después de la clase magistral de este joven prodigio, tocaba el turno a Joan as police woman. Joan Wasser es la cabeza visible de Joan as police woman, multi-instrumentalista (hizo buena demostración de su talento tras el piano y una portentosa guitarra) con voz cercana al soul.


Antony And The Johnsons, Scissor Sisters, Nick Cavede, Dave Gahan (Depeche Mode), Sheryl Crowde, Lou Reeda, Sparklehorse, o su buen amigo Rufus Wainwright quien la anima a lanzar su carrera en solitario, han sido algunos de sus compañeros a lo largo de su carrera musical, y eso se nota sobre un escenario.

Comienza el concierto y aparece tras bambalinas acompañada de Ben Perwosky a la batería, Rainy Orteca al bajo y una copita en la mano.

Joan nos ofreció un concierto completado con canciones de sus dos discos Real Life y To Survive. Mezclas de estilos como el soul, jazz, folk y todo sazonado con un toque pop. En el concierto queda patente que ha trabajado con los grandes por su calidad musical y diferente repertorio. Durante todo el concierto fue simpática y graciosa, hablando constantemente con el público y regalando alguna risotada de forma espontánea tras algún chiste o equivocación. Como ocurrió en una ocasión cuando confundió la canción a tocar, lo que le valió la regañina de su bajista.


Un bonito concierto pero al que le faltó algo de fuerza. Para alguien ajeno a su obra el concierto podría resultar monótono y aburrido. Algo duro. No siempre vamos a tener la suerte de asistir a conciertos impactantes.

Como curiosidad, deciros que era la compañera sentimental de Jeff Buckley cuando este fue engullido por el río Mississipi.

Ya habíamos visto a una Russian Red impresionante y Joan no estuvo mal. Un buen concierto para una buena noche de viernes. Pero este no era el final; el día siguiente iba a ser muy largo, llegaba El Día de la Música...

Galoagui

11 junio 2008


FEIST, sin más

El pasado pasado fin de semana caí en la cuenta, que el domingo tenía una cita ineludible en la Sala Heineken, allí estaría esperándome Feist, de quién muchos de vosotros ya me habéis oído hablar. Leslie Feist, cantautora solista folk canadiense que visitaba Madrid.

A una cita de este calibre no se puede llegar tarde, por lo que aparecí media hora antes de la apertura de puertas. Dos horas antes de su actuación, lo que me valió colocarme a unos miseros metros del escenario. Nunca antes vi concierto más cercano.

Era el momento de esperar su llegada. Para hacer la espera más llevadera nos regalaron una pildorita de buen ritmo beatle-manero de mano de Lawrence Arabia. Grupo muy peculiar donde destaca un percusionista de rasgos hindúes que hizo desternillarse a media sala con sus contoneos de cadera. Habrá que indagar más en este interesante grupo.


Volvemos a esperar, se aproximan las 22:00h y un panel traslúcido aparece en el centro del escenario. El público se impacienta, toca las palmas, silba, grita y de repente.....

la silueta de Feist y su voz silencian al mundo.

Tras esta introducción comienza el concierto. Concierto que recorrerá prácticamente todo su último disco "The Reminder" mezcladas con canciones de sus antiguas colecciones y alguna perlita de versión que dejó caer.

La canadiense estuvo espectacular, ganándose al respetable con su voz, su buen hacer a la guitarra y su simpatía. Al comienzo de una canción explicó el motivo de ésta: "es una canción cargada de sentimientos, similar a cuando tomas una cerveza heineken, que bebes y bebes y nunca te coloca. It's a bad drink" Tienes gracia cuando es en la Sala Heineken donde estas tocando.

Otro momento divertido fue cuando en medio de una canción se oyó a gente pedir silencio en una de sus canciones más profundas. Feist continuó pidiendo ese silencio alargando un shissssssssssssssssssssssssssssssssssssssssshhhhh!!!! Lo que arrancó las risas de toda la sala. Imaginad la atención del público, lo metido que estaba en el concierto para que se pidiese el silencio ante un ligero murmullo.

Pero Feist, vino a Madrid a cantar. A enseñarnos como una voz y una guitarra puede despertar mil sensaciones en tan poco espacio de tiempo. El concierto fue una mezcolanza de ritmos, hora una canción íntima, tranquila, suave... donde solo estaban Feist, su guitarra y los cientos de silenciosos asistentes con el alma en vilo; hora una canción cargada de ritmo y guitarras. Para muestra un botón. (disculpad la mala calidad, debí elegir el móvil con mejor cámara). Los de atrás son Lawrece Arabia haciéndoles los coros.





Ha sido uno de los mejores concierto que he asistido. La calidad vocal, musical y lírica es innegable. Además le acompaña una puesta en escena basada en juegos de luces y sombras que aunque pareciese modesta le da un toque místico a toda la actuación.

Canción tras canción sentía que estaba ante algo inusual, distinto, algo que difícilmente pueda repetirse. Me dio pena que terminase y marcharme de la sala. Ojalá vuelva pronto.



Nunca he sentido especial predilección por la música folk, pero Feist ha despertado esa chispita en mi. Escuchad Feist, sin más.

A propósito de la música folk, por allí estaba Lourdes Hernández, alma de Russian Red, formación que se ha ganado a crítica y público. Y que recibe su nombre de un tipo de lápiz labial de color rojo. Ha conseguido su éxito gracias al boca boca, a myspace, a tocar de bar en bar y a una espectacular voz y composición. Acercaos a su myspace, realmente merece la pena. Es una recomendación de Grabi, quien me descubrió a Feist, y a quién siempre hay que tener en cuenta por su buen y acertado gusto.

No os cuento más sobre Russian Red, porque seguro que pronto tendré la ocasión de hablaros de ella por algún directo; impresionante gira tiene pendiente. Podéis buscar vuestro mejor concierto en su myspace.

Disfrutad de estas nuevas voces folk. Espectaculares.
Galoagui