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24 jun. 2009


Un día para la música

Había llegado el día. El día en el que exaltar con el mayor énfasis nuestra gran pasión. Para ello, cuatro ciudades se afanarían en llenar de sonidos sus calles. La nuestra, la más grande de todas, no podía decepcionarnos. Para ello, nos regalaba un mini festival de la mejor música "indie-pendiente".


Con un cartel con el mejor del indie nacional como The Sunday Drivers, Vetusta Morla, Catpeople, o Russian Red; a los que hay que sumar grupos que día a día se van haciendo un hueco, como Nudozurdo, Extraperlo, Mendetz, Cuchillo o Klaus&Kinsi. Así hasta completar un cartel de 23 artitas.

Lo cierto, es que la organización ha intentado hacer un festival distinto aportando ideas originales. Han editado un disco, que regalaban al darte de alta en el club de Heineken, donde dos grupos versionaban la canción de un tercero. Nos gusta especialmente, la versión disco de First Of The Gang To Die (Morrissey) por Dorian y Mendetz, la de Chicago (Sufjan Stevens) a cargo de Vetusta Morla y Cristina Rosenvinge y la versión de Standing In The Way Of Control (Gossip) por parte de L.A. y Arizona Baby.

Otra innovación ha sido el lugar donde se ha celebrado, el renovado Matadero de Madrid. Tres escenarios separados por poco metros de los cuales solo uno da la talla. El primero de ellos es un pequeño autobús que no permite otra cosa que pequeños conciertos acústicos, el cual está rodeado por una especie de colchonetas que no hacen otra cosa que impedir el visionado de los conciertos a la gente que está tras ellos, reduciendose su capacidad a la mínima expresión. Estas colchonetas tenían equipados unos minúsculos humificadores que no serían capaces de resfrescar a un habitante liliputiense, mucho menos con las altísimas temperaturas del domingo.

El escenario Matadero, está localizado en el interior de uno de los edificios. Un diáfano recinto, no demasiado amplio donde podríamos encontrarnos diferentes stands donde comprar discos, camisetas, converse a 35€!, etc; contemplar algunos de los mejores carteles presentados al concurso de donde se elegiría la imagen del festival; e incluso podríamos ver las fotografías a los diferentes duetos que se habían preparado para la ocasión entre los grupos participantes.Ventajas de este escenario, que nos defendía de ese abrasador sol. En contra, un solo acceso para una riada de gente deseosos de ver a Vetusta Morla.

Por último, el único decente, el Escenario Verde. El único que podría haber albergado la demanda matutina, pero que también se quedaría corto para ver los dos únicos grupos que lo usarían, a la postre Russian Red y The Sunday Drivers.

Pero vayamos a la música que es lo que realmente nos interesa. Todo daba comienzo a las 12.00h en el escenario Matadero. Debieron ser puntuales pues cuando conseguimos acceder tras cerca de la hora de espera en la cola ya habían terminado de tocar los ansiados "vetustos". Podríamos pensar que la cola se debiera a que el recinto estaba lleno. Nada más lejos de la realidad. Es posible que el escenario Matadero estuviese repleto, pero el resto del recinto estaba casi vacío. El motivo de la cola era que por la entrada se accede de uno en uno para que un 'staff', pueda contar correctamente la gente que accede. Este mismo 'staff' era el quien te ordenaba dejar la cámara de fotos en consigna ¿? No sé si alguien le hizo caso, pero nos resultó de lo más absurdo.

Lo que no tiene mucho sentido es hacer un conierto como este, en ese pequeño escenario y mucho menos a esa hora. El lugar idóneo habría sido el escenario verde y si la hora es inamovible, se podrían haber habilitado sombras que mitigasen el calor.


El hecho es que una vez dentro con quien nos encontramos es con
Catpeople. Un sudoroso Adrián hacía lo imposible por animar a un público que estaba más pendiente de soportar ese sofocante calor que de las geniales In Silence, My Sister o Radio. Canciones con las que este grupo vigés no hacen otra cosa que conseguir seguidores. Su pop oscuro, que recuerda al mejor Interpol, hace las delicias de quien las escucha. Aquel que oye Catpeople sabe que está ante algo bueno y no puede dejarlo escapar; ya se esté bajo 40 grados o asistamos a algun olvido. Olvido del que saben salir solventemente. Habría sido interesante disfrutar tanto de Catpeople como de Vetusta Morla en el Escenario Verde a una hora más adecuada; pero eran reclamados en Barcelona...

Tras este espectacular comienzo, seguirían los conciertos acústicos en el escenario Matadero. Debido al pequeñísimo acceso éste volvió a colapsarse. Había dos opciones: esperar, con el consecuente peligro de insolación o hidratarse en lugar seguro. Opción 2 elegida, pese a que no s quedásemos sin ver la actuación de Josele Santiago o del interesante pop de cámara de Boat Beam o de los recientes ganadores del Concurso Villa de Madrid, Idealipsticks.

Nuestra vuelta se produjo justo para escuchar la verdadera voz de Antonio Arias (Lagartija Nick). La última vez que pudimos verle, fue el pasado año donde se produjo la terrible caída de Antonio del escenario de Cabañeros Suena. Aquel día su voz y palabras eran irreconocibles. Hoy por fin, sabemos a qué suena Antonio Arias. Antonio, tal cual. Con traje negro y sombrero rojo cordobés versionó canciones de Largatija Nick y de Omega (disco publicado junto a Morente), entre otras.

Tras un pequeño intento por conocer lo que ocurría en el escenario de Radio3 (Cuchillo y Klaus&Kinsi) volvimos espantados a nuestro sombrío refugio a la espera del comienzo de Nudozurdo. Difícil calificar a este grupo que tanto tiempo llevábamos intentando ver en directo. Necesitábamos comprobar si el post-punk de su disco "Sintética" suena igual de potente en su directo. Nudozurdo fue el auténtico pistoletazo de salida para la verdadera fiesta que se iba a producir en el Matadero. Con un corto recorrido por su disco nos regalaron los grandes singles Mil espejos, Kamikace, Ha sido divertido, o, junto a Antonio Arias y todo el público que empezaba a abarrotar el recinto, El hijo de Dios. Este fin de semana oía a alguien decir lo difícil que es innovar en un mundo donde todo parece ya hecho. Aquí tenemos algo que lo contradice. Nudorzurdo es esa parte nueva y diferente a lo que ya existe.


Un cortísimo concierto de Julio de la Rosa (ex Hombre Burbuja) en el que nos llamó especialmente la atención la peculiar historia recitada de como Kill the Mosquito. Solo podemos expresar perplejidad.


Era el turno de Extraperlo. Necesitábamos un descanso y desde el pequeño oasis que el Fib nos ofrecía disfrutamos de los ritmos tribales de Extraperlo. Música de vacaciones desde nuestra propia mini-playita. El mejor momento, cuando se despidieron con Las palmeras del amor.


Paseábamos entre stands cuando al acercarnos al escenario vemos a Julio Ruiz (dj Rojiblanco y locutor de Radio3), eso es síntoma de que algo grande se aproxima. Es el sonido electrónico y sampleado ochentero de
Mendetz. Un estilo al que han bautizado como 'nu-rave' o 'casiopunk' , hizo las delicias de los presentes. Si con Nudozurdo, se alcanzó un gran nivel, el de estos barceloneses (que no olvidaron recordar el 2-6), consiguió alcanzar cotas superiores. Temas divertidos y bailables donde destacamos 'Futursex' ( parte de la sintonía del programa de radio de Onda Cero "La Rosa de los Vientos") en el que su estribillo 'Orgasmatrón' fue coreado hasta la saciedad. Gran versión la que han hecho junto a Dorian de First Of The Gang To Die de Morrissey. Ya nos dirigíamos al Escenario Verde, cuando tras ese gran tema nos sorprendían de nuevo en el escenario gritandonos: "Nadie nos lo ha pedido, pero nos da igual, vamos a tocar otra. En esta ocasión nos trajeron de los 90's la sorprendente Freed From Desire de Gala, con la que todo mundo no paró de bailar hasta el final. Uno de los mejores conciertos de todo el día.


Comenzaba a anochecer. Era el turno de los grandes conciertos, los más esperados y los más multitudinarios. Tanto que cientos de personas se quedaron fuera del recinto con la vana esperanza de disfrutar de
Russian Red y The Sunday Drivers.


Mucho se ha escrito sobre Lourdes, y más nosotros. En esta ocasión, dejamos de lado las pequeñas salas y auditorios, para que Lourdes se enfrente al concierto más multitudinario al que se ha enfrentado. Así lo hizo saber, y en contra de lo que pudiese parecer, estaba encantada con tocar ante tanto público, al anochecer, junto a sus vecinos madrileños. Cómo en los últimos conciertos volvió a encandilarnos con las canciones que todos conocemos (Take me home, No past Land, They dont beleave, Gone play on, Cigarrettes, Nice Thick Feathers) así como las nuevas delicias que nos está regalando últimamente (Gaviotas, Letters, Misery, o la magnífica Title of my life). Tan solo echamos en falta Fantasía. Uno de los repertorios más heterogéneos y que más nos han gustado hasta hoy. Aunque son canciones que ya hemos escuchado, Lourdes las reinventa y hacen que suenen diferentes. Es posible que influyera la falta del teclista Charlie y un nuevo bajo que sustituye a Alberto (Tulsa). Hasta aquí las composiciones de Lourdes, pero todavía quedaban dos sorpresas. En primer lugar, la versión de All My Little Words de Magnetic Fields. La segunda parte, la puesta en escena de la canción elegida para compartir con The Sunday Drivers, Divine (Sébastien Tellier).



Por fin veíamos de nuevo sobre el escenario a uno de los mejores grupos que podemos encontrarnos hoy en día. The Sunday Drivers vuelven, y lo hacen a lo grande. A tan solo unos pocos días de que viese la luz su 'The End of the Maiden Trip', tenemos la oportunidad de vivirlo en directo. Como siempre, un sonido impoluto, perfecto, limpio y el característico del grupo manchego, que logra otra dimensión con la voz rasgada de Jero. Sin ser ser un concierto extenso, fue más que suficiente para comprobar que no han perdido un ápice de su frescura y mucho menos de calidad. Podemos comprobarlo en My Plan o I; éxitos asegurados de su nuevo trabajo. Pero si a alguien no le parecía suficiente, sus grandes hits estaban ahí para convencer a cualquiera, Rainbow of Colors, On my Mind, She, Do it, ... Tuvimos en nuestras manos, o mejor en nuestros oídos cada una de las canciones que ha hecho de este grupo lo que son. Que no paren. Lástima por todos aquellos que se quedaron fuera.


Hasta aquí nuestro largo Día de la Música y nuestra larga crónica. Un día que comienza a ser indispensable en nuestro calendario por la calidad musical y grandes grupos que año tras año nos incitan a luchar contra un tiempo infernal en pro de la mejor música.

Pero es necesario mejorar. Será necesario cambiar la localización, el horario, corregir los muchos problemas detectados y estudiar una mejor organización. Muy cortos se quedaron para la gran espectación generada.

Esperaremos al año que viene. Hasta el próximo Día de la Música.

Galoagui

Todas las fotos pinchando AQUI




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