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10 feb. 2010


Agridulce Amy

Por Iván Maestro.

Agridulce sensación me dejó el pasado lunes 8 de febrero
Amy Macdonald en su debut en Madrid tras la cancelación de su concierto de hace casi año y medio. Como seguidor declarado, pero no fan acérrimo, seré lo más objetivo posible en mis observaciones.


La expectación era alta, con los “masamedia” presentes ya en la cola de entrada, planteando alguna que otra tontería al personal. Una vez dentro, la sala se fue llenando poco a poco al ritmo de Aaron Thomas, inspirado cantautor folk country acompañado por una chica de aspecto mezcla entre Sarah Jessica Parker y Harpo Marx (sin bocina pero con pandereta) y con la voz de una prima segunda de Lourdes Hernández.

Los cámaras estaban preparados para grabar el concierto en su totalidad y a las 21h30 Amy se asomó al escenario de Joy Eslava desde unos taconazos de escándalo, parapetada tras su guitarra acústica (que fue cambiando a lo largo de la noche) y con un corte de pelo que me recordó a la hija de las chicas Gilmore. La acompañaba una sólida (y joven) banda formada por batería, guitarra eléctrica, bajo y teclista. El sonido era bastante bueno, distinguiéndose sin problema la voz y cada instrumento. Tan solo en un momento hacia el final el sonido dejó de oírse con definición.

Amy sabía que venía a promocionar su nuevo disco (aún no publicado) y se aplicó el cuento a conciencia: el setlist se compuso en su mayoría de canciones del próximo disco. ¿Resultado? el público estaba más bien soso escuchando canciones por primera vez y pudiendo hacer poco más que dar palmas, animados por el efusivo teclista. Fue inevitable el murmullo de conversaciones de fondo de unos y las peticiones de callar de otros. Hasta Amy tuvo que justificarse en un par de ocasiones, diciendo que entendía que era difícil escuchar canciones no conocidas. Pero, la verdad, se le perdonó sin problema ya que demostró su buen hacer al micrófono y por el encanto y humildad que desprendió al hablar con el público, incluyendo la mención a sus simpáticos fans escoceses de primera fila.

Las canciones nuevas sonaban en general más “rockeras” que las del primer disco (normal tras salir de gira con banda) y dejaron un buen sabor de boca ante el próximo “A Curious Thing”. Especialmente me quedo con Spark y An Ordinary Life. Por otro lado, y además de una preciosa versión del Dancing In The Dark de Bruce Springsteen, tan solo cuatro temas conocidos salpicaron el concierto: la consabida This Is The Life (repetida hasta la nausea por los 40 Criminales), Mr. Rock & Roll, Let’s Start A Band y Run. Por fin pudimos chapurrear nuestro spanglish al ritmo de la endiablada rapidez de la voz de Amy.

En el bis nos quedamos todos con las ganas de escuchar Poison Prince o L.A.. Y es que a la hora exacta de concierto, Amy dijo bye y se bajó el telón. Mi primer pensamiento: acabo de pagarle la promoción del disco a la discográfica con mis 20€. ¿Amy no se quiso estirar o es que no la dejaron? Una hora escasa de concierto sabe a tongo. Hace años las presentaciones de discos eran gratis previa invitación, pero se ve que ahora estamos todos en crisis y hay que sacar beneficio como sea. En fin, conseguí quitarme el mal sabor de boca en una tasca cercana con unos fantásticos tirabuzones de pollo con patatas al cabrales.

Lo mejor: la voz de Amy y las cuatro canciones conocidas.
Lo peor: la escasa duración. Y la sensación de que este mismo concierto, dentro de seis meses, se hubiese disfrutado mucho más.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ey Ivantxu! Te has estrenado! Y muy bien, por cierto...
Cómo me hubiera gustado estar ahí con vosotros, y no tanto por Amy, sino por el cabrales...Ya tú sabes, de eso aquí, poquito.

Musu!

Anónimo dijo...

Buena crónica. Directa y concreta. La verdad es que fue bastante chof.

Anonimo dijo...

No estuve en el concierto pero la verdad es que la cronica de Ivan me ha hecho tener una día creo que muy aproximada de como debió ser. Muy acido en tus comentarios. Me ha gustado. Espero te animes a escribir más...ah e invita a cabrales.
El profesor.

anita dijo...

¡Menos mal que a este no me apunté! Me ha encantado la crónica de la Growenawer (léase y escríbase como se prefiera ;-) ). Un abrazo!!!

Castillos En El Aire dijo...

Muy interesante el artículo... y con algunos puntazos. Al próximo concierto de la Gromenawer va a ir su prima de Móstoles

Besos a todos
Alex