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5 may. 2010


Invasión en el SOS 4.8

Por Alberto GL - Murcia

Tras un largo año de espera volvemos a Murcia para disfrutar del SOS. Ese más que buen festival que nos dejó encantados en la pasada edición. Por su cartel y por la originalidad de concepto donde auna en un espacio música, arte y reinvidicación.

El año pasado nos quejamos de la mala gestión en el acceso al auditorio y de los cuellos de botella que se producían al pasar de un escenario a otro por la mala situación de uno de ellos. Para esta edición se había disparado la venta de entradas lo que nos hizo pensar que nos presentaríamos ante un caos por la masiva asistencia. Pero craso error. Una reubicación del pequeño escenario dejaba la amplitud suficiente para que los 35000 festivaleros que abarrotaron La Fica los dos días de festival disfrutasen sin agobios de la mejor música y arte contemporáneo.


Viernes 30
Nada más entrar nos encontramos con las filas para sacar entradas para ver a La Bien Querida, Anni b Sweet y poco más tarde Tinderstick. Situado medio equipo en cada fila, daba tiempo para ir inspeccionando el festival. Un lugar que me pareció bastante curioso fue el destinado a los juegos realizados con restos de bicicletas así como el destinado a la exposición de arte, o la batería y guitarra de libre uso donde alguno podía probar sus habilidades...


Quedando poco tiempo para conseguir las entradas de Tindersticks escuchamos algunos de los hits que más se escuchan. Sorprendemente se trataba de la sesión de Nacho Canut y Alaska que ahora se hacen llamar, Jet y La Mexican Acid Queen.


Con Alaska y Nacho nos quedamos hasta el comienzo de The Sunday Drivers. Uno de los grandes del panorama nacional que hicieron gala de su fuerte y buen directo, pero quizás lo hicieron demasiado temprano.


Después delos toledanos era el turno de The Horrors, grupo al que quería ver en directo pues su disco nunca me ha terminado de calar. Además Alaska había hecho especial énfasis en verles, así que cogí impulso y pensé, vamos a por ellos, seguro que molan! Plas, la primera en la frente. Ni buen sonido, ni buen concierto; parecían tocar con desgana. Veía a la gente de mi alrededor vitorear las canciones que a mi me resultaban ilegibles, pero después de haber visto lo que ví en el concierto de The Cranberries, no debería ser sorprenderte el cantar canciones con solo intuir de cual se trata. Conclusión, en cuanto se acercó la hora del Tindersticks volamos hacia allá.

La espera había surtido efecto, primerísima fila a escasa distancia de los grandísimos Tindersticks. Grupo formado por chelo-saxofonista, batería, teclista, bajo, guitarra acústica y voz con guitarra acústica. Para Galos en Galia el mejor concierto del festival. Un concierto sorprendente, delicado y limpio. Ambiente de ensueño plasmado con cada susurro de chelo, con cada roce de de guitarra, con la sonora voz de Stuart Staples. Un concierto que entregó al público del auditorio, el cual se puso en pie desde la primera canción.

Un magnífico concierto que casi nos hizo llegar tarde al comienzo de lo que se eregía como la cabeza de cartel del festival. Era el turno de los escoceses Franz Ferdinand. Pasarlo bien en un concierto de Franz Ferdinand es algo que probablemente vaya a ocurrir. Es jugar sobre seguro. Así deberíeron pensar todo el público del festival pues se convirtió en el directo más multitudinario, por momentos, agobiante. Siempre es genial saltar miles de personas a la vez desde que abren con Auch Achse pasando por Take me out, Michael, No you girls y su larga lista de éxitos, hasta terminar con la más pura electrónica. Pero cuando les has visto en tantas ocasiones, concretamente 2 en este mes, y ves que el espectáculo sigue siendo el mismo todo empieza a perder gracia. Hasta el aporreo de baterias en Outsiders o el final electrónico con Lucid Dreams volvía repetirse. Cómo siempre un concierto donde pasarlo genial, pero que empieza a resultar monótono.

Poco quedaba de viernes, pero todavía había tiempo para disfrutar de la electrónica de Delorean. Un concierto esperado por ver en escena el reciente nuevo disco Subiza. Pero problemas con el sonido hicieron que su concierto comenzase bastante más tarde de lo esperado con lo que solamente hubo tiempo de disfrutar de unos pocos temas, la gran Delic entre ellas.


Final de fiesta y de día con DJ Amable. Grandes hits para llevar al público a la cama. Hasta mañana.

Sábado 1

Comenzaba un nuevo día que había que aprovechar al máximo. Había que llegar lo suficientemente temprano para descubrir los diferentes rincones que el SOS ofrece. Algo más de tiempo tuvimos gracias a la tromba de agua y granizo que hizo retrasar el comienzo de los conciertos una hora, dejando sin actuar a los locales Varry Brava. Uno de esos lugares peculiares era la carpa de circo destinada a espectáculos de cabaret, burleske o el antikaraoke, siempre tan lleno que se nos hizo imposible acceder. Otro pequeño recinto y no poco sorprendente era la carpa patrocinada por una conociada marca de whisky de Tennessee, donde te podías encontrar con pequeños conciertos acústicos o a un Javi Leta de We are Standard haciendo una especie de clinic de batería.

Justo antes del comienzo de Nada Surf nos topamos con Luis Albert de L.A. que nos avisó de que tocaría unas cuantas canciones en esta peculiar whiskería. Un miniconcierto que, aunque tapado por el sonido de Nada Surf que ya retumbaba fuera, serviría para que Luis lograra ir ganando adeptos para lo que nos esperaría en el escenario pequeño pocas horas después.



Volvimos al gran escenario con tiempo suficiente para escuchar las últimas canciones de Nada Surf. Los de Brooklyn, que estuvieron acompañados de un Calexico al teclado que cumplía años ese mismo día, versionaron a Go-Betweens o Mercromina haciendo alusión a su reciente disco, completo de covers. Pero no olvidaron los grandes temas de sus últimos trabajos. Podemos destacar la apertura de su concierto con la grande See these bones, y el final a lo grande con Always Love y Blankest Year con todo el mundo gritando Fuck it!

Tras buenas dosis de pop rock, era hora de meter un poquito de cañita al cuerpo. Nada mejor para comenzar a saltar que darle a ese pop rock buenas dosis de sintetizadores y sonidos electrónicos. Entre quienes mejor lo hacen, hoy por hoy, en estas tierras, son los vascos We Are Standard. Estos chicos cada vez que se suben a un escenario es para liarla, ya sea por comentarios desafortunados como "Somos de Bilbao pero de los buenos, no os preocupéis que no va a pasar nada"; como por la fiesta que consiguen alcanzar, que es lo que realmente importa. No les debe ser muy complicado cuando tienen entres sus temas canciones como Bye Bye Bye, The Last Time o la genial The first girl who got a kiss without a please, que es una invitación a invadir cualquier pista de baile.

Qué buen sabor de boca nos dejaron los bilbaínos! Pero qué buena continuación íbamos a tener con el grupo mallorquín que tan de moda está y va a seguir estando durante todo este año. L.A. se subía al escenario pequeño abarrotado de gente. Es increíble ver como Luis Albert sigue impactando concierto tras concierto haciendo que el número de seguidores cada vez es mayor. En esta ocasión ofreció un concierto distinto, mucho más rockero y potente que a los que nos tiene acostumbrados. El conjunto de canciones sigue siendo el habitual, abriendo con Crystal Clear, Elisabeth y Heavenly Hell. Aclamación general con los primeros acordes de Hands y Perfect Combination. Espectacular versión roquera de Close to You y de la discotequera Evening Love. Sorprendió una muy buena versión de Wicked Games de Chris Isaac. Microphones&Medicines, Morning Star, What i'm fighting for?. Para acabar con Stop the Clocks, pero al igual que el resto del concierto, a un ritmo infernal y con Luis Albert dándolo todo a la batería. Tremendo, a mejor. Subiendo como la espuma.


Después del subidón de We are Standard, continuado por los geniales L.A., era el momento de tomar un respiro con los británicos The Magic Numbers. Como en anteriores ocasiones, hicieron gala de un sonido nítido y pulcro. Pocos de los grupos que tocaron alcanzaron la limpieza de su sonido. Es una característica habitual de sus conciertos por lo que entendemos que es algo que cuidan y trabajan mucho, tanto músicos como técnicos. Ya podían ser todos los equipos así. Se aproxima la salida de su nuevo disco por lo que algunas de esas nuevas canciones sonarían. Éstas parecen más tranquilas y suaves que las de anteriores trabajos. Pero no podían dejar en el olvido canciones como Forever Lost, Take a Chance, Love Me Like You o This is a Song; temas que le ha granjeado éxito mundial. Gran concierto de sonido perfecto y canciones pegadizas.

Todavía quedaba tiempo para más. Era el turno del ska mítico de Madness. Es cierto que los años no pasan en balde y eso se nota. Eso no es inconveniente para que el saxo escale por el escenario o se baje a bailar con el público. Sí, muy divertido saltar mezclado con el público, pero ¿cómo volvemos al escenario? Pues habrá que pedir ayuda. Menos mal que había un cámara que pudo ayudarle a alcanzar el escenario alargándole el brazo que le quedaba libre. En general un concierto muy divertido con un final apoteósico recordando canciones míticas que todos conocemos como One Step Beyond, Our House y sobre todo It Must Be Love cantada por las 35000 voces.

Ya solo nos queda uno, pues nos saltamos Orbital que no nos convenció desde el primer momento que empezó a sonar y esperamos al cierre de festival en manos de Fatboy Slim. Este último hizo gala de buena dosis de humor mezclando la banda sonora de Desperado, White Stripes, los rolling con sus éxitos de siempre como Weapon Of Choice, Right Here Right Now o la genial Praise You.

Tras más de hora y media de sesión, FatBoy Slim nos decía adiós e invitaba a marcharnos de forma sorprendente, con el vals 'Danuvio Azul' de Strauss. Ingenuos...



Así se ponía fin a dos días cargados de buena música. Con la edición de este año el SOS 4.8 de Murcia entra directamente en los puestos de cabeza de los mejores festivales del país, tanto por el cartel, como la buena organización. Gracias a la cual se pudo controlar sin problemas el gran aumento de SOS'ers al recinto La Fica; sin tener esperas en barras y baños. Como punto de mejora sigue estando el alojamiento. Se intentó subsanar con un camping lleno de carencias, que no fue suficiente.

En general, un buen festival al que esperamos repetir y traernos otro buen puñado de amigos como los de este año.

AQUÍ, muchas más fotos. Búscate y si te encuentras saludanos. Te haremos llegar un regalito.
Si no, nos vemos el año que viene en el SOS 4.8 2011.

Hasta entonces.

Fotos: galosengalia.es, underscore.es, SOS 4.8, L.A.

1 comentarios:

Galita dijo...

Genial, me mata la envidia!