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15 jul. 2010


Galos en Lusitania II - Optimus 2010

Por Natxo Nieto

Segundo día en Lisboa, dedicado a descansar y lamerse las heridas, dentro de lo posible que son dichas tareas durante un festival.

Este camping dispone de unas instalaciones de lo más correcto; para eso es un camping y no una zona de acampada. Dispone de piscina, zona infantil, baños, cafetería y supermercado (el punto débil, por escaso y caro). La organización del festival ofrecía la posibilidad de alojarse las tres noches en este camping por 15 € /persona a los compradores del abono de tres días. Una oferta ampliamente aceptada por los viajeros festivaleros.

A pesar de encontrarse algo apartado tanto del centro de Lisboa como del festival,esta lejanía se suple con la existencia de un bus urbano al centro (Plaza del Comercio y Plaza Figueira), y un servicio especial gratuito de autobús directo al paseo marítimo de Algés, donde se celebra el festival. Relativamente cerca del camping hay varios centros comerciales donde hacer la compra, y si has olvidado llevar la tienda o cualquier otro utensilio de acampada, puedes llegar andando a una sucursal del megastore francés del deporte.Es recomendable bajar a la ciudad al menos una vez: para comer, pasear, o lo que se te antoje. Si se te hace tarde, puedes acudir en tren a Algés desde Lisboa.

A pesar de contar el cartel de este día con artistas como Jet, Manic Street Preachers o Maccabees el nombre de grupo más repetido por los campistas era otro. ¿puede que haya masificación otra vez?.

Los grupos anteriormente mencionados se vieron perjudicados por tocar en los primeros turnos, además de por el calor reinante, ya que el público comenzó a acudir en masa pasadas las ocho de la tarde, cuando Mao Morta tocaba en el escenario Optimus, y New Young Pony Club se disponía a comenzar su actuación en el escenario Super Bock. Por temas logísticos, llegué a escuchar dos canciones de este grupo. Poco puedo decir de ellos, salvo que tuvieron facilidad para hacer bailar al público.

En este mismo escenario, con la mayoría de los espectadores asistentes al recinto pendientes de él, pues ahí tocaría el grupo que estaba en boca de todos durante todo el día: Gossip. Tras la entrada del grupo, aparece con una contundente presencia, una sombra de ojos catalogable como antifaz y ningún complejo la cantante Beth Ditto.

Con unos reconocidísimos primeros acordes Beth, desde la amplitud de su caja torácica lanzó al público su chorro de voz como una bomba de buen rollo el archiconocido tema Standing in the Way of Control provocando una onda expansiva de saltos, aullidos (ou-ou-ou-ooooooh) y una inmensidad de manos alzadas, que terminan en aplausos y ovaciones. Para parte del público esto fue suficiente, y abandonan el escenario para coger sitio en el otro escenario y esperar al siguiente concierto ¡que sólo ha sido la primera canción! Peor para ellos, aún queda lo mejor y me voy a quedar a verlo con mis nuevas amigas Marta y Renata.


Beth Ditto se contonea, guiña el ojo, salta, baila, pero sobre todo canta recordando a otras damas orondas como Aretha Franklin. Incluso se coloca una toalla en la cabeza a modo “acabodesalirdeladucha” mientras nos transporta por un repertorio propio,
Pop goes the World, Men in Love, Heavy Cross, y ajeno que nos sume a Renata y a mí en un curioso juego de quién reconoce antes la canción original. What’s Love got to do de Tina Turner, One More Time de Daft Punk, y el fin de fiesta, con no menos de 30 espectadores sobre el escenario, el I Will Always Love You de Whitney Houston. Renata ganó 2-1, pero claro, ella es asidua al equivalente portugués de Kiss FM.


Vámonos a ver
Skunk Anansie. El cambio de escenario y el solapamiento entre conciertos provoca que llegue con el concierto a medias. ¿Pero qué es esto? Los 90 han vuelto, con Skin enfundada en un atuendo propio de los guerreros del espacio de Dragon Ball, el público bulle ante el despliegue de esta otra dama del rock. Los ingleses dan un repaso a su colección de éxitos como Hedonism, Weak, Brazen, entre otros. Un concierto correcto, pero que no pasará a la historia. Los más jóvenes no conocían nada del grupo, y los esfuerzos de la cantante por animar a la audiencia llegan a contagiar sólo al público “más cercano” al escenario.

Ahora se presenta la disyuntiva entre los veteranos metaleros californianos de Deftones o los electrónicos milaneses Bloody Beetroots Death Crew 77.

Como me habían recomendado a los italianos, encaminé mis pasos hacia el escenario pequeño a escuchar su sesión.
Enfundados en máscaras de Venom (uno de los malos de Spiderman), los italianos nos ofrecieron una sesión con sintetizadores y batería brutal, llegando algunos de los presentes a la catarsis colectiva, un estado de embriaguez mental, una entrega al baile total, a botar, a jalear, a…parar que no me llega el aire.

Para la sesión de Steve Aoki, quién salió un rato con los Beetroots, ya no me quedaba gas. Y fue más estridente de lo que mi gusto suele soportar. Sí tuvo un detalle gracioso que fue lanzarse al público…con una barquita hinchable, y navegar sobre el público.


Si hubo algo más, lo saben los superhéroes. Me retiro pensando en el desayuno buffet que me han comentado que sirven en el hotel enfrente del camping...


Fotos: http://www.exposay.com

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