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8 ago. 2012


Diario de una festivalera II. ARENAL SOUND FESTIVAL.

8 am del martes 31 de Julio. Desayuno tranquilo, ducha y comienza el viaje con destino Burriana, pueblecito costero donde se celebra el Arenal Sound. En perspectiva: 6 días de sol, playa y buena música. La realidad, "ligeramente" diferente.

Segunda parada: ARENAL SOUND Festival de BURRIANA.

Iniciamos nuestro viaje desde Alicante a Castellón, un par de horitas de incertidumbre para llegar a este segundo festival al que nos hemos embarcado exclusivamente por lo que promete el cartel (y la playita cerquita) del que nos han llegado no muchas buenas críticas (como referencia la que se hizo el año pasado en este mismo blog), problemas sobre los que, al menos en su mayoría, la organización presume haber subsanado.

Veamos, analicemos la situación: este año, la organización, en un alarde de generosidad decide "regalar" 2 días extra a los festivaleros, con fiestas y conciertos, abriendo camping y un tercer escenario (el recinto principal no se abriría hasta el jueves) desde el martes 31. Los abonos, normales, si los comprabas con antelación, costaban 30€ -30€ por una semana en la playa, con camping a 20 metros de la playa y buena música casi, casi 24 horas al día-. ¿Quién puede resistirse? Pero ahora vienen las "condiciones"...

A las 11 am de ese mismo día abría el camping del Arenal, este año, según anunciaban, con más sombras, más servicios, mejores instalaciones y ampliación de espacio (un nuevo camping a 20 minutos del festival, los otros dos, a escasos 100 y 300 metros respectivamente). A la misma hora, abrían las taquillas para la recogida de pulseras (condición indispensable para entrar al camping) con solo 3 personas dando servicio. En facebook, la noche antes anuncian que hay gente haciendo cola, en la foto no parecen demasiados... Las taquillas, están a escasos metros de la entrada al primer (codiciado) camping. Según la organización, los camping se irán llenando antes de pasar al siguiente, no se puede "reservar" sitio a tus colegas, o entráis todos juntos o se quedan fuera, mantengamos en mente el precio del abono, muy barato... ¿Qué fue lo que ocurrió?


A las 11:01 am recibimos una llamada de nuestra avanzadilla (aún nos quedaba media hora para llegar). Palabras textuales: "Esto es un infierno". A lo largo del festival fuimos recogiendo distintos testimonios, y principalmente estos fueron más o menos los hechos, ante la posibilidad de quedarse sin "sitio" mucha gente acudió al festival desde el primer día, además, la gran mayoría de los asistentes eran menores de 22 años, así que nos atrevemos a afirmar que muchos estaban de vacaciones "escolares" (o en paro) o sea, mucha gente con un nivel adquisitivo bajo para los que el festival era una ganga de vacaciones... ninguno de estos dos hechos, creemos, lo tuvo en cuenta la organización, por lo tanto no tomó medidas para evitarlo, y una vez comenzada la batalla solo pudieron improvisar, o dejarse llevar por la marea humana.

Como consecuencia, el martes 31 alrededor de las 11 horas, había unas 10000 personas invadiendo todo el paseo marítimo, y la playa, en las cercanías del festival, muchos de ellos haciendo cola desde el día anterior o desde primera hora de la mañana, muchos de ellos, por no decir todos, bajo el sol en las peores horas del día, y muchos, o casi todos, haciendo cola durante horas y horas antes de conseguir su pulsera (matizo que me refiero a la pulsera "normal", la VIP, en las mismas taquillas, se podía conseguir en unos minutos, bueno, salvo porque tenías que rodear la cola de 10000 personas). Así que cuando llegamos al camping sobre las 12:30 (afortunadamente con nuestras pulseras VIP y prensa) el espectáculo era bastante dantesco. De hecho, hacia la dos de la tarde, y tras haber habido ya varios desmayos entre el personal, un camión de bomberos se abrió paso, no sabemos ni como, hasta el comienzo de la cola, para refrigerar a los sufridos festivaleros a base de manguerazos de agua. Hacia las 17-18 de la tarde, casi se había disipado la cola, y el panorama era de lo más tragicómico, raro era ver a algún sounder que no tuviera en sus carnes heridas de guerra, es decir, la marca de camisetas, tirantes, bikinis, gafas, mochilas... el primer día todos fuimos sounder-cangrejitos. Por cierto, nuestra avanzadilla no consiguió entrar al camping hasta las 4 de la tarde, 5 horas de cola.

 
El camping era la segunda línea de batalla: todo el mundo quería entrar en el camping Arenal, más cercano al recinto del festival, así que lo normal era ver a la gente "luchando" por encontrar una sombra, que sí, que habían procurado ampliarlas, pero al final del día, llegar hasta tu propia tienda se convirtió en una carrera de obstáculos, por no mencionar el aspecto a campo de refugiados que ofrecía el lugar. Un detalle gracioso, el agua de las duchas, que habían ampliado este año, a pesar de estar constantemente dándoles el sol, estaba tan fría que ir a darte un baño era un acto de extremo valor, si no hubiera sido por el calor que te hacía desear una ducha cada dos horas, habría sido para pensárselo dos veces. Aunque para gracioso el hecho de que la gente se pelease por el primer camping... nuestra tienda, ingenuamente la situamos taaaan bien, que no necesitábamos estar dentro del recinto para escuchar los conciertos... no me reí mucho a las 5 de la mañana con la actuación de los Crookers.

Afortunadamente, y para que luego digan que nuestra juventud se ha echado a perder (aunque a veces perdiéramos un poco la esperanza), hay que darles un punto positivo por el buenrrollismo generalizado, a pesar de la tensión del día, el calor y las largas horas de espera...

Ese primer día, aunque con calma, había que ir a ver lo que se cocía dentro del recinto (como he dicho solo uno de los tres escenarios estaba abierto). Además, la curiosidad por ver la famosa piscina nos corroía por dentro. Así que con tiempo para dar una vuelta, entramos al escenario "pequeño", a pie de playa (de hecho todo el suelo era de arena de playa, con la piscina al fondo y a un lado una calita, donde la gente disfrutaba de un último baño antes de que el sol se ocultara. La verdad, así dicho, pues no pintaba nada mal, y es cierto, todo muy idílico. Lo malo es cuando todo esto lo llenas con 25 mil personas, afortunadamente pudimos disfrutarlo antes de que eso ocurriera.


Nuestra cita obligatoria era The Right Ons, con un magnífico concierto, aunque desafortunadamente no mucho público, pero la razón de esto (hilando fino) os la contamos más tarde. No obstante, también pudimos disfrutar previamente de un divertido Varry Brava con acordes a movida madrileña. Después de los Right Ons tocaba Dorian, pero se hizo esperar demasiado y el día había sido muy largo... dulces sueños. Según nos contaron, Dorian, con su público tuvo más que de sobra y Ellos no convencieron demasiado, pero las sesiones DJ, hasta las 7:30 de la mañana sí...


Miércoles... desayuno, carga de móviles (fuera del camping por supuesto, que eran unos careros), día de playa y más conciertos... bueno, este día directamente renunciamos, había que reservar fuerzas, aunque, por aquellos extraños designios del destino acabé dentro del recinto, y sí, demasiada gente haciendo añicos la idílica estampa de música en directo junto al mar... duré 20 minutos. Y quiso el destino, que solo volviéramos a pisar aquel escenario el resto de la semana en un descanso para cenar, escuchando a los divertidos Zulú 9.30.

Jueves, empieza lo bueno, y empezamos fuerte. Cual primer día de rebajas en la puerta del Corte Inglés, estaba la gente tras las vallas de seguridad, a las 6 de la tarde (sol abrasador) esperando que abrieran oficialmente para... salir corriendo como pollos sin cabeza, en busca de la primera fila en el escenario Legendario o de la poca sombra que había en todo el recinto. No, miento, también hubo gente que corrió hacia el escenario Desperados, aunque quedasen 3 horas para el primer concierto.

Zahara, fue la encargada de inaugurar la edición 2012 del Arenal Sound. Súper rubia y con shorts que no dejaban mucho a la imaginación, regaló a los valientes que nos atrevimos a acercarnos a esas horas un concierto enérgico y divertido, sí divertido, porque verla en directo siempre es una gran experiencia, aunque alguien pueda ponerlo en duda por la naturaleza de sus canciones... Hola a todo el mundo tomaba el testigo, y aunque fue aceptable, dieron un concierto un poco monótono. Aprovecharon para presentar nuevas canciones, hecho que siempre resulta algo arriesgado en un festival, te puede funcionar, o no, y en este caso creo que no funcionó. En cualquier caso, siempre es un placer escucharles.


Tras Second, geniales como siempre, nos tomábamos un descanso para descubrir los entresijos del festival (como toparnos con los Zulú 9.30). Y aprovechando que la mayoría de la gente estaba viendo a los Love of Lesbian, nos colamos en los remolques de Desperado con originales sesiones de fotos, pruebas, palabras secretas, cervezas de regalo, y una pista de patinaje! Divertido y original.

Antes de nuestra siguiente cita obligatoria, nos pasamos por el movido concierto de Mendetz con sorpresa al final: Nawja Nimri acompañando en una canción. Y por fin Metronomy, que se convirtieron en la gran decepción de la noche, hasta tal punto, que a mitad de concierto habían perdido todo nuestro interés, e iniciamos retirada...

Debo aclarar antes de nada, que en este festival me vi aquejada de terribles dolores lumbares, calor, camping, cansancio, edad, que se volvían casi insoportables a mitad de la noche, así que ante la expectativa de muchas otras citas ineludibles, me vi obligada a racionar fuerzas y evitar sobre esfuerzos, razón por la cual, aquella noche, tuve que renunciar nuevamente a los Zombie Kids, aunque los escuché entre sueños desde mi quechua (puntualizo que estaba casi más cerca del escenario Desperados que si hubiera estado dentro del recinto...).

Viernes... otro largo día de playa, siestas, sol, calor, camping, uff, esto empieza a ser cada vez más pesado. También llega más gente. Vayas donde vayas, hay pulseritas del arenal danzando. Sea la hora que sea, hay gente en los chiringuitos, bebiendo, comiendo, en las duchas, en los baños, en la playa, en el paseo marítimo. Las sombras están tan cotizadas que podrían entrar en Bolsa. Esto es una invasión en toda regla de Burriana.

- Hoy entramos un poco más tarde, no?
- Sí, 45 minutos más tarde...

Fantástico concierto de Anni B Sweet, con la gente coreando todas sus canciones. Pero les toma el relevo Supersubmarina, con una energía casi inusitada. Sin un solo segundo de parón enlazan una canción tras otra, a veces, incluso con fragmentos de otras, don't stop the music. Una hora sin parar de saltar y cantar, cada milésima de segundo aprovechada al máximo.


Descanso con  Cut your Hair primero, Sidonie segundo, de fondo. *Aclaro: el recinto es una explanada inmensa que da cabida a los dos escenarios, solo "separados" con una barra en medio, y una inmensa torre de sonido, con una pantalla que proyecta los conciertos, para los que se quedaban atrás. Aunque el sonido no llega nítido si no estás cerca, se escucha desde cualquier punto, además, los conciertos no se solapan.

Nos acercamos al escenario Legendario para ver que tal suenan los barceloneses Chinese Christmas Card. Algo más flojos de lo esperado, pero prometen. Según ellos, el mejor concierto de su vida. Eso sí, el final resultó algo atropellado, llegaban The Sounds, y esta vez no pensábamos perdédnoslos. La descarada Maja Ivarsson enfundada en un elegante vestido rojo, que no le impidió realizar sus habitual show descarado y obsceno tuvo al público, por momentos desatado, bailando sin descanso durante hora y cuarto. Un derroche de energía, que aún "arriñoná" no me impidió estar ahí para ver el plato fuerte (opinión generalizada) del festival: KAISER CHIEFS.
Menos mal que tuvimos 45 minutos para descansar antes de volver a la batalla... Y es que Kaiser Chiefs son sinónimo de fiesta en el sentido más amplio de la palabra. Si con The Sounds fue un no parar, con los Kaiser fue un apaga y vámonos, cuando acaben claro. Agotamiento en estado puro fue lo que nos quedó al finalizar el concierto, pero con la sensación de un concierto cuasi perfecto.

Nuevamente iniciamos retirada, pero no podemos dar por finalizada la sesión musical, los Crookers pueden dar buena cuenta de ello. ¿Y digo yo, si escucharlos desde el camping era como estar sobre el escenario, como podía la gente estar a pie de él?
Y esta pregunta nos lleva a una explicación que había prometido... ¿por qué los Right Ons no tenían mucho público el primer día? A priori podemos suponer que es normal, primer día, la gente cansada, aún instalándose... pero a medida que pasaban los días, nos dimos cuenta que cuando volvíamos al camping a eso de las 4 de la mañana siempre había... mucha gente. Bueno, ya he dicho que había mucha gente por todos lados, dentro, fuera, en el camping, en el paseo marítimo, en la playa, daba igual la hora que fuera, ¿pero tanta gente en el camping con el festival en plena ebullición? Ya he mencionado antes que la media de edad era bastante baja, lo que se traducía en que la mayoría de la chavalería se pasaba la noche en el camping de botellón, o lo que fuera, y salía de fiesta más o menos sobre las 4 o las 5 de la mañana... por eso, el camping siempre estaba lleno. De hecho, la gente que nosotros veíamos por el recinto del festival distaba bastante de la que nos encontrábamos después dentro del camping.

Y llegamos por fin al sábado. Aún quedaban dos días, pero las responsabilidades nos obligaban a marcharnos un día antes, así que aquel sería nuestro último día de Arenal Sound. Tras pasarnos el día entero dormitando, y sin pisar la playa (en ese plan estábamos ya) nos preparamos para ver a los Kakkmaddafakka, sinónimo de fiesta, con su indie rock con tiznes reggeas, los noruegos nos tuvieron una hora bailando sin parar.


Tras ellos nos quedaba un buen rato de "relax", One Body Two Heads y Lori Meyers ponían banda sonora a nuestra cena. Llegaba el turno de los Niños Mutantes, divertidos y controvertidos, salieron con ganas de hacer bailar al personal, y aunque sonaron muy bien, dicen las malas lenguas que no fue su mejor concierto. Los Campesinos! por el contrario, salieron a dar un concierto muy correcto, con el escenario repleto de instrumentos (son siete), no emocionaron mucho, pero gustaron. Y por fin, uno de los grandes reencuentros esperado, por mí al menos, volvía a encontrarme con los Catpeople, que dieron uno de sus mejores conciertos. Con una clara influencia "externa" en todas las canciones, dieron la impresión de que están buscando un sonido nuevo para su próximo proyecto. Y por fin llegamos a nuestro último concierto del festival los Two Door Cinema Club, que consiguieron atraer a casi todo el personal del recinto, los tuvimos que ver en la distancia pues estaba hasta arriba de gente. Divertidos y cañeros, nos dieron un buen final de festival.


En general, al Arenal le falta mucho por crecer. No puedes controlar la gente que va al recinto, pero el hecho de que los seguratas hicieron cacheos a la entrada del recinto, ilegales, por cierto, y que al tercer día, dejaron de hacer (suponemos que por las muchas quejas) con la Guardia Civil y la Policía vigilando a la entrada, da una idea de lo que estás esperando que asista a tu festival. En cualquier caso, si combinas en un mismo cartel, grupos indies, con los DJ más seguidos de la costa valenciana el resultado va a ser este.

Respecto a la organización, cierto es que el camping había mejorado bastante este año, aunque pareciera un campo de confinamiento, pero el caos del primer día podría haberse traducido en una catástrofe, que por suerte no hubo. Así que, confiamos y esperamos, que el año que viene, se encuentre una alternativa diferente para organizar esto. Eso sí, nuestro consejo: si vais al Arenal, alquilar un piso.

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